¿Qué es la empatía?

En este artículo, vamos a hablar de una cuestión de liderazgo fundamental, que es la cuestión de la empatía. Según un informe de la ONU sobre la felicidad mundial, Dinamarca es uno de los países más felices del mundo. Los datos proceden de una importante encuesta que, a partir de 2012, clasifica la felicidad de 155 países del mundo. Durante siete años consecutivos, Dinamarca ha sido uno de los tres países más felices. El hecho de que desde 1993 sea obligatoria la enseñanza de la empatía en las escuelas ha contribuido a la situación del país.

La empatía ayuda a establecer relaciones, prevenir el acoso y lograr el éxito profesional. Fomenta el crecimiento de líderes, empresarios y gestores. Las personas empáticas suelen tener más éxito porque ignoran los comportamientos más narcisistas de sus compañeros y se orientan solo hacia sus objetivos.

La empatía es lo que marca la diferencia entre dos seres humanos y también entre dos líderes, uno eficaz y otro no. Tradicionalmente, la empatía se refiere a la capacidad que tenemos de ponernos en el lugar de la otra parte, aquí analizaremos que es algo más complejo.

La empatía definida como una de las capacidades que forman la base del liderazgo moderno

La empatía ha sido definida como una de las capacidades que forman la base del liderazgo moderno y es que cuanto más avanzado está el mundo tecnológicamente, más necesitan las empresas ser dirigidas por personas consideradas emocionalmente capaces. Para las personas, una de las cosas que nos diferencia de las máquinas es lo que nos hace estar preparados para desarrollar nuestra competitividad.

La importancia de la empatía cobra todo su sentido en contextos de crisis como durante la epidemia de Covid, ya que la distancia social puede poner en dificultad el vínculo y la empatía sigue siendo fundamental.

El enemigo por excelencia de la empatía es el ego, por lo que la persona que menos empatía tiene es la más egocéntrica porque solo piensa en ella y habla de ella. Incluso eso puede llegar a extremos más dramáticos, como un psicópata. Un psicópata es alguien que no tiene empatía. Porque no tiene en cuenta que está haciendo daño a la otra persona.

La empatía desenfrenada o excesiva también conlleva riesgos porque puedes acabar sirviendo a la otra parte, puedes ser vendido y puedes ser un esclavo de la otra parte, el equilibrio está en la asertividad. Puedes empatizar hasta el punto de perjudicar tus intereses o tus objetivos, por lo que debes ser asertivo para hacerte valer y respetar al otro.

Cuando alguien tiene la oportunidad de trabajar con un líder empático, no lo olvidará y lo recordará siempre. La capacidad de conseguir que te escuchen con calma, que se tomen su tiempo y te presten toda su atención, tiene un profundo impacto. De este modo, un líder consigue que cada persona se sienta única y al mismo tiempo parte de un equipo cohesionado.

Por otro lado, nos encontramos con un empleado empático que es más capaz de crear una buena red de relaciones dentro de la empresa, lo que es beneficioso tanto para su propia carrera como para la creación de un ambiente de trabajo positivo. Además, son capaces de gestionar situaciones complejas y aprender de sus errores.

La empatía es una habilidad difícil de adquirir, requiere mucha práctica y un verdadero interés personal, pero no cabe duda de que es la base de la buena comunicación y del liderazgo moderno: nos permite inspirar y persuadir a los demás, así como crear relaciones interpersonales de calidad.

3 de septiembre de 2021
2021 TALENT PREMIUM FRANCE, S.A.S. All rights reserved